Raro resulta ser que no leamos o incluso oigamos, “estará en nuestro ADN”, el ADN se ha convertido en un término familiar y definitorio. Con el fin de evitar desengañar garantizamos que en el ADN de Almazen se halla la seriedad , el servicio al consumidor y además el importe de nuestras prestaciones.

Pero ¿En dónde se halla el ADN? ¿De qué va a estar formado? ¿Cuál será su función? Intentaremos dar contestación a esas preguntas pero permítaseme que hable un poco de su historia, opino que ninguna cosa tiene valor sin su pasado. La realidad resulta ser la historia de la evolución y el aprendizaje la trayectoria de la existencia.

En mil ochocientos sesenta y nueve el doctor Friedrich Miescher analizaba el pus de las gasas utilizadas en las intervenciones quirúrgicas y de este modo halló un principio químico que llamo nucleína. Medio siglo después Levine demostró que la molécula de Miescher sería un conjunto de gran cantidad de copias de un nucleótido compuesto por una glucosa, un conjunto de fosfato junto con un elemento fundamental que luego se llamó acido desoxirribonucleico (ADN). Resultó ser una molécula inmensa. Para averiguar más sobre ella debíamos esperar al surgimiento científico de la técnica de difracción de Rayos X.

Solamente si poseemos instrumentos para buscar almazen hallamos lo que buscamos ¡Que necesario diremos que es en una sociedad hacer inversiones en aprendizaje! Un estado desprovisto de conocimiento resulta ser un mundo sin relevancia.

Encontramos sistemas matemáticos para conocer la constitución molecular de un vidrio partiendo de los patrones de difracción que se crean bombardeándolo con ayuda de una onda electromagnética (Series de Fourier)

El ADN es capaz de solidificarse de modo que Lilian Astbury en 1937 utilizó la difracción de rayos X con el fin de mostrar la regularidad de las partículas del ADN sin conseguir describirla.

Los biólogos celulares habían visto que había gran cantidad de ADN por todos los lugares y se preguntaban su utilidad.

En el año 1943 las investigaciones de Avery-MacLeod-McCarty les condujeron a plantear que el ADN era el portador molecular de la herencia y esa propuesta la corroboraron Alfred Hershey y Martha Chase en 1952.

En este momento se necesitaba precisar la constitución molecular precisa de ADN. Levine nos mostró los nucleótidos de tal forma que después los principios llegaron a ser cuatro trasteros de alquiler: adenina (A), citosina (C), guanina (G) y timina (T),  partículas diminutas y simples. ¿Cómo se hayaban situadas estas cuatro bases en la partícula del ADN?

Chargaff en el año mil novecientos cincuenta halló un patrón, una uniformidad: Dentro de cada cuerpo humano el porcentaje de A (de cara a el total de bases) y de T diremos que es aproximadamente igual y eso mismo pasa con C y G incluso sin realmente ser los dos porcentajes coincidentes. El ADN está compuesto por dos series y dentro de éstas se mantienen dichos porcentajes.

En este punto llegaron Crick y Watson apoderándose de los patrones de difracción de rayos X alcanzados por Wilkazu y Rosalind Franklin.

El ADN sería una amontonamiento de pares de bases estando unas por encima de otras vinculadas por conjuntos fosfatos. Las energías químicas entre los átomos causaban que cada par de principios correlativo se gire un ángulo fijo con respecto al de delante. Los pares se colocaban al igual que los escalones de una escalera de caracol pero existiendo dos escaleras. Iba a ser una composición helicoidal de tal forma que el ADN sería una espiral doble (1953). Cuando una serie se expresaba ACTGACG…la otra era TGACTGC…juntándose por puentes de hidrogeno la A junto a la T y la C junto a la G.

Es indiscutible por lo mencionado como el ADN reproduce los datos hereditarios y además como se reproduce la información con el fin de pasar de los progenitores a los niños.

¿Qué clase de información se transmite? El ADN va a ser una fórmula para fabricar proteínas: los cimientos con los que estarán hechos los diferentes seres vivos. Las proteínas serían series muy amplias de moléculas denominadas aminoácidos (hay veinte para los organismos vivos). Dicha cadena de aminoácidos se amolda de maneras complejas no obstante la clave de esta construcción va a ser encontrar la secuencia de los mismos. Gamow propuso que lo más seguro sería que las sucesiones de ADN estableciesen la sucesión de aminoácidos. Sería un código de tres letras: matemática estricta.

Empleando las cuatro letras de los principios A,C,G,T se podrían formar 4 vocablos de un caracter, 16 vocablos de 2 caracteres AA, AC, …TT 4×4=4(2) = 16 y 64 vocablos de 3 letras 4x4x4=64 (AAA AAC AAG…TTT).

Contamos con 20 aminoácidos por tanto sesenta y cuatro términos nos sobrarían y por tanto se repetirán. De esta manera se halló el “código genético”.

El ADN se localiza dentro de los cromosomas y además estos se concentran en el núcleo de cada una de las células. El ADN del hombre puede estar constituido de unos 3000 millones de pares de principios, de unos 3000 millones únicamente unos pocos, conocidos como genes serán codificantes de modo que su objetivo fundamental es transmitir información con el fin de construir órganos y organismos.

El ADN se transmite de progenitores a niños además de que con ese sistema se crean los organismos que llevarán a cualquier tipo de interacciones entre ellos hasta generar las colectividades.