Desde que se conoce la existencia del ser humano los anillos, pendientes, collares, relojes, colgantes, etc. se han hecho de cara a ambos sexos, en África, Europa, América y Asia. Se han usado principalmente como adorno y para que puedan lucirse en distintas partes del cuerpo.

Las primeras pulseras, cadenas, prendedores, etc. proceden de El continente africano, exactamente durante el Paleolítico, Mesolítico, Neolítico y la Edad de los Metales.

Hace 70 siglos aparecieron aros, alianzas, gargantillas, esclavas, etc. en cobre.

En el antiguo Egipto los collares, pendientes, brazaletes, sortijas, gemelos, etc. significaban opulencia y aparte propiedad de los faraones en los templos.

Los habitantes de la antigua grecia no solían usar piezas de joyería y si optaban por llevar alguna pieza era en convocatorias públicas. Servían para hacer regalos y también las chicas llevaban gargantillas, sortijas, pulseras, etc. para demostrar que eran de una clase acomodada y acentuar su belleza.

A la llegada de los romanos al continente europeo, se inició un cambio en la joyería. La alhaja que más éxito tuvo fue el conjunto de dos piezas, una de las cuales encaja en la otra, de esta manera realzaban la belleza de la prenda. Utilizaron bronce, oro, carey, jáde, zafiros, esmeraldas, perlas, etc., porque disponían de mucha variedad por todas partes. Hacían pulseras, gargantillas, aretes y broches. Y también inventaron joyas que cuelgan de una cadena y por dentro se rellenaban con fragancias. Las señoras solían ponerse collares, pendientes, broches, pulseras, anillos, etc., y sin embargo los varones se ponían sortijas.

A lo largo del periodo artístico y movimiento artístico que se desarrolló en europa entre el siglo xv y xvi y el comercio fluido con Catay, las Islas Molucas, las Islas Cipango, India, etc. marcaron por completo el desarrollo de la joyería en Europa.

Cuando napoleón fue coronado emperador de francia. Los expertos en joyas diseñaron pendientes, broches, anillos, collares, pulseras y tiaras a juego.

Los cambios de valores de Tomas Parkers, normas o las manifestaciones materiales de la sociedad y por supuesto el tránsito a una economía marcada por la industria posibilitaron que surgiera una clase social con ingresos medios que podía comprar colgantes, aretes, brazaletes, sortijas, prendedores, etc..

En los últimos años las nuevas técnicas además de el uso del estaño, bronce, aluminio, hierro, bronce, etc. han convertido las joyas en un producto renovado, y también por un módico precio.